El pasado mes de mayo, en una excursión realizada en la isla de Tenerife, encontré un ejemplar de Hypericum con algunas características peculiares. Para la isla de Tenerife se ha citado la presencia de cinco especies: H.canariense L., H.glandulosum Aiton, H.grandifolium Choisy, H.perforatum L. e H.reflexum L.fil. Salvo H.perforatum L., el resto se trata de endemismos macaronésicos que también se encuentran en el archipiélago de Madeira.

La planta presenta hojas que carecen de glándulas en los márgenes. Sin embargo, sí aparecen glándulas de color negro en el borde de los sépalos. Además es notoria la presencia de pelos tanto en el haz como en el envés de las hojas, siendo más denso el vello en los tallos.

Si tenemos en cuenta la clave, que para el género proponen Bramwell & Bramwell en su libro "Flores Silvestres de las Islas Canarias" (4ª edición, ), el ejemplar se diferencia de las especies citadas para Tenerife en las siguientes características:
H.canariense L. carece de pelos y de glándulas en los bordes de los sépalos, además de que tiene hojas mucho más estrechas, elípticas o linear-lanceoladas.
H.grandifolium Choisy también carece de pelos y de glándulas en los bordes de los sépalos, además de que las inflorescencias poseen pocas flores, de mayor tamaño.
H.glandulosum Aiton presenta los bordes de las hojas glandulosos, siendo bastante más pequeñas que las del ejemplar dudoso, cuyo tamaño se acerca más a las de H.grandifolium Choisy.
H.reflexum L.fil. posee hojas decusadas, sésiles y glabras.
Por lo que se refiere a H.perforatum L., que es una especie de más amplia distribución, también posee glándulas negras en hojas y tallos, además de tener las hojas mucho más estrechas.
Kunkel, en su Tratado Florístico sobre la Flora y Vegetación del Archipiélago Canario, menciona la cita de H.joerstadii Lid, como supuesto endemismo de Tenerife y La Palma. Sin embargo, Hansen & Sunding, en su "Check list" de 1993 la consideran como forma juvenil de H.glandulosum Aiton. En cualquier caso, no me parece que el ejemplar encontrado pueda considerarse una forma menos desarrollada de esta última especie.
Queda pues la duda de la identidad de esta planta, la cual fue localizada en el borde de la carretera que lleva desde El Moquinal a Pedro Álvarez, viviendo junto a ejemplares de H.glandulosum Aiton e H.grandifolium Choisy.
4 comentarios:
Hola, Manolo (perdona por la familiaridad). Buscando en internet sobre plantas autóctonas de las islas encontré http://www.floradecanarias.com/imagenes_disponibles.html . Me ha parecido entender que es un trabajo tuyo, y de hecho desde ahí he saltado a tu blog, y quería felicitarte. Yo de botánica no tengo idea, apenas llego a observar lo que tengo a mi alrededor pero me admira la gente que le dedica tanto tiempo. También me preocupa lo que comentas en tu blog sobre la introducción de especies foráneas que pondrían en peligro este ecosistema, intento cuidar un jardín y temo que por dejarme llevar simplemente de la ignorancia y la belleza, pueda fomentar con esa mínima contribución al "desastre".
Saludos y de nuevo felicitaciones.
Conchi Fco.
Hola Conchi. Gracias por tus comentarios sobre la web. La fragilidad de los ecosistemas insulares, nos obliga más si cabe a tener presente el peligro potencial que representa la introducción de especies foráneas. Sirva como ejemplo la entrada reciente en las islas en palmeras exóticas del "picudo rojo", un insecto capaz de acabar con nuestros palmerales autóctonos. Es evidente que la primera responsabilidad es de las administraciones con competencias fitosanitarias, quienes deben controlar de forma rigurosa y eficaz todas aquellas especies que se introducen en las islas para su venta o para su utilización en jardinería. Es obvio que cuando como aficionados acudimos a un invernadero a comprar plantas para nuestro jardín, no vamos a reparar en los posibles peligros de esa planta tan vistosa que compramos. Si los hubiera, deberíamos contar desde el punto de venta con la información suficiente por parte del vendedor. Sin embargo, individualmente podemos contribuir a evitar peligros si no trasladamos plantas de unas islas a otras, o las introducimos por descuido o intencionadamente después de un viaje en algún lugar exótico. Esta medida es esencial con las plantas de algúnos géneros endémicos, que poseen especies diferenciadas según las islas, ya que en estos casos podrían darse fenómenos de hibridación, que podrían resultar perjudiciales para las poblaciones naturales. Como ves, creo que todos podemos contribuir en algo, sin renunciar a tener un bonito jardín.
Buscando en internet sobre las euphorbiáceas y las cupresáceas, aterricé en esta hermosa página. Qué gusto encontrar cosas así, entre medio de tanta mediocridad que nos rodea. Un fuerte abrazo desde Denia(Alicante), j.c.venturino, admirador de la naturaleza en todas sus formas.
Hola a todos, en especial a ti, Manolo.
Felicitaciones por tu magnífica web. Solo quiero comentar que la desaprensiva dejadez de las autoridades ¿competentes? en este asunto se extiende también a los animales exóticos. Respecto de las plantas, es asombroso ver cómo las instituciones alardean con escasísimas pero pomposas campañas de su control en la introducción de estas especies, mientras que por nuestros puertos y aeropuertos entran todos los días millares de "viajeros" indeseables... ellos solo consideran indeseables a los viajeros de dos patas y que los pobres no tienen ni donde caerse muertos.
Ricardo Curbelo.
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